Concentración de la CNT contra la brutalidad policial
Concentración de protesta contra la represión policial ejercida el día 31 de octubre contra un piquete informativo de la CNT en su campaña de denuncia de la política cultural y persecusión de los movimientos sociales por parte de la SGAE.
Como respuesta a la brutal actuación de la Unidad de
Intervención Policial el viernes 31 de octubre, cuando un piquete informativo
contra la política cultural de la SGAE en el concierto que daba el grupo
Extremoduro, piquete convocado por la CNT y que tuvo como consecuencia de la
represión policial varias personas contusionadas y dos compañeros del sindicato
detenidos y acusados de atentado contra la autoridad, la CNT de Tenerife volvió
a concentrarse públicamente el sábado 8 de noviembre en la Plaza del Adelantado
(La Laguna) para mostrar su profunda repulsa ante actuaciones de este tipo que
sólo tienen un claro objetivo: acallar cualquier voz disidente, acabar con los
movimientos sociales e imponer, de nuevo, el silencio de los cementerios.

Cerca de un centenar de personas acudieron a la concentración mostrando que no estamos dispuestos a bajar la cabeza y aceptar resignados que se inculquen reiteradamente derechos fundamentales como son la libertad de expresión y la libertad de manifestación. No vamos a aceptar que un policía, por el sólo hecho de llevar un uniforme, esté por encima de la propia ley que se supone debe proteger, pudiendo golpear, torturar, humillar y mantener desaparecida a una persona durante horas como si hubiéramos vuelto a épocas pasadas de nuestra historia más reciente, sobre todo cuando esos actos por su reiteración, se están convirtiendo en una práctica común a lo largo de todo el Estado español, amparados por las instituciones públicas que, en vez de perseguir estas prácticas represivas, amparan y protegen a los infractores, criminalizando a las víctimas de tales actos de brutalidad.

No vamos a permitir que estos hechos queden acallados entre los expedientes de los juzgados, haciendo de la calle el vocero de nuestra rabia y protesta. Cada acto de represión policial nos va a encontrar a nosotros enfrente, en la calle, pues sabemos a ciencia cierta que nuestros derechos, que costaron muchas vidas, no podemos malvenderlos con nuestro cómplice silencio. Es hora de mostrarnos a cuerpo, demostrando que no damos nuestro brazo a torcer.
